martes, 29 de octubre de 2013

Peripecias de mamá: Imprescindibles en los seis primeros meses de vida.



Ahora que mi hijo ya ha cumplido siete meses, puedo hablar de las cosas que he usado (y las que no) durante los primeros seis meses de su vida:

Comer:

                Biberones Dr. Brown’s: Empezamos muy pronto con lactancia mixta, y nos decidimos por estos biberones porque se supone que son anticólicos. No sé si será verdad, pero el niño no los ha sufrido.
                Babero, de Aden+Anais: Fue uno de los productos que recibí en la Nonabox. Es muy grande, y sirve tanto para evitar que el niño se manche comiendo, como salvarse de recibir manchas al cogerle en brazos.
                Muselinas pequeñas: Para limpiarle mientras come, y también en cualquier momento. Se pueden encontrar en Ikea, Toys r us...
                Escobilla limpia biberones, de Avent: Aunque no es de la misma marca que los biberones, fue la que me pareció más robusta, y actualmente está como nueva.
                Escurre biberones, de Olmitos: Esto no es imprescindible, pero es muy muy útil. Yo antes ponía los biberones a escurrir encima de un trapo, y con esto no hay riesgo de caídas.


Dormir:
                Manta infantil, de Mantas Mora: Nos la regalaron en el hospital y la he usado muchísimo. Se puede usar como manta normal o como saco para dormir.
                Caballito de Mar dulces sueños, de Fisher Price: Similar al Gusiluz de toda la vida, tiene canciones e imita el ruido del mar.
Luz nocturna, de Ikea:  Se llama Spöcka, y viene muy bien para no tener que encender la luz y desvelar a todo el mundo. Funciona con una batería que dura muchísimo.
Chupetes, de Chicco: Este fue el primero que usé porque venía en una Nonabox, y ya no hemos cambiado de marca. Este, en concreto, brilla en la oscuridad, lo que facilita encontrarlo de noche.

Paseo:
                 Carrito Bugaboo Cameleon 3: Fue un capricho, y no me arrepiento. Se puede llevar con una  mano, y se pliega bastante bien. No lo recomiendo si tienes que montarlo y desmontarlo varias veces al día.
                Silla seguridad Bebeconfort Opal: Nos la recomendaron en la tienda donde la compré, y estoy muy contenta. Es un poco difícil de colocar la primera vez, pero para eso están los videos de youtube
Muselina Grande Adene+Anais: Muy útil para usarla de manta para momentos puntuales de frío, como cuando vas en transporte público, o cuando el niño se queda dormido.




Baño:
                Silla para bañera, de Toys r us: Sólo la he usado una vez, porque al niño no le gusta. Debe sentirse inseguro. Ahí lo tengo cogiendo polvo.  
                Capa de baño: Tengo varias, como esta de Ikea. Enseguida se quedan pequeñas, es una lástima.
                Gel, de Biocare: Empecé usando el típico de Nenuco, pero ahora uso el de Biocare que trajo una Nonabox, y me gusta mucho más porque no tiene perfume.





Ropa:

          Bodies, de Kiabi: Son los que mejor me han salido en relación calidad-precio. Asegurate que al principio, los bodies se abrochen por delante. 
               Pijamas: Tengo de Kiabi, de C&A y de Primark, y todos están muy bien. Igual que con los bodies, que se abran todos por delante. 
            Polainas: Son los típicos pantalones con pie. También tengo de varias marcas, y me resultaron muy útiles para estar en casa.



martes, 22 de octubre de 2013

Departamento Q, de Jusi Adler-Olsen




Otra vez traigo una saga, esta vez algo más corta de momento. Se trata de Departamento Q, del autor danés Jusi Adler Olsen. Está compuesta por cuatro libros:

  • La mujer que arañaba las paredes
  • Los chicos que cayeron en la trampa
  • El mensaje que llegó en una botella
  • Expediente 64


El argumento del primer libro, La mujer que arañaba las paredes, es el siguiente: 

En Copenhague, el policía Carl Mørck está atravesando una de las épocas más negras de su vida. Tras ser sorprendido por el ataque de un asesino, un compañero suyo resulta muerto y otro gravemente herido. Su sentimiento de culpabilidad aumenta cuando su jefe y la prensa dudan de su actuación. Relegado a un nuevo departamento dedicado a casos no resueltos, Carl Mørck ve una oportunidad de demostrar su valía al descubrir las numerosas irregularidades cometidas en el caso de Merete Lynggaard. Cuando en 2002 esta mujer, una joven promesa de la política danesa, desapareció mientras realizaba un viaje en ferry, la policía decidió cerrar el caso por falta de pruebas. Sin embargo, Merete Lynggaard sigue viva aunque sometida a un terrible cautiverio. Encerrada y expuesta a los caprichos de sus secuestradores, sabe que morirá el 15 de mayo de 2007. Carl Mørck ha de utilizar todo su ingenio e intuición.

Es, de nuevo, novela negra, de esa que tanto me gusta. Las cuatro novelas tienen un argumento común, que es la resolución del crimen que envía a Carl Mørck al Departamento Q, y a su vez, un crimen a resolver por este departamento en cada uno de los libros. 

Además de Carl, el departamento lo forman su ayudante Assad, un hombre de raza árabe con un pasado desconocido, y Rose, la secretaría, que aparece a partir del segundo libro, y que tiene una personalidad bastante peculiar.

En la línea de autores como Camilla Läckberg o Mari Jungstedt, si has leído algo de ellas y te ha gustado, te gustará también esta saga. Yo le doy un 8.


Sobre el autor:

Jussi Alder-Olsen (Copenhague, 1950) fue editor de comics y redactor de revistas antes de empezar a escribir en 1995. Ha vendido un millón de ejemplares de los cuatro títulos de la serie del Departamento Q en Dinamarca, y ha recibido el premio Glass Key en 2010 y el prestigioso De Gyldne Laurbær, entre otros.